Los 7 factores que hacen a una prenda sostenible

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A veces nos encontramos conversando con nuestros galponeros sobre la moda sostenible, porque quieren saber más, porque leen mucha información por internet pero no les queda claro qué significa y demás. Un ejemplo de ello es un concurso que hicimos hace poco a través de nuestro Facebook en el cual preguntamos qué es la moda sostenible y las respuestas fueron tan variadas como las canciones de nuestra playlist.

La moda es una creación humana y, así como nosotros somos naturaleza, también lo son nuestras creaciones, pero muchas de estas creaciones no están en armonía con el contexto en el que vivimos, es por ello que es cada vez más necesario que cada uno tome acciones para hacer de la vida de nuestra especie más armoniosa, más sostenible y más amigable con el planeta que habitamos.  No somos expertos, pero sí somos apasionados del tema, así que nos emociona poder contar con este espacio para compartir con vos nuestro punto de vista sobre la moda sostenible y los parámetros que la definen.

Por ejemplo, ¿sabías que 3 de cada 10 personas en el mundo trabaja en algún proceso dentro de la industria de la moda? En gran parte eso es lo que hace que este asunto sea tan relevante. Muchas de estas personas no cuentan con condiciones básicas de trabajo, sin contar con que los materiales que se utilizan para la confección tienen un gran impacto sobre su salud y sobre el medio ambiente.

La moda sostenible nace como contratendencia a los procesos de producción que no tienen consideración de las personas involucradas y los recursos utilizados, y se preocupa por elaborar un producto que afecte de forma positiva (o al menos no tan negativa) ambiental y socialmente.

Es por eso que no es tan fácil definirla, porque hay muchas cosas que tomar en cuenta, pero aquí te dejamos algunos de los factores que determinan la sostenibilidad de las prendas que usás:

 

1. Diseño

Desde el momento de su concepción hay prendas que están pensadas para tener múltiples usos, o para que sea particularmente duradera. Desde un vestido simple, de colores neutros que podés mutar dependiendo de cómo lo uses, hasta prendas que se transforman en otras, tipo las que pueden pasar de pollera a bufanda con un solo giro. Esto te da opción a múltiples outfis, con lo cual, en teoría, tenés que comprar menos prendas. Al tener 1 que funciona para 3 cosas diferentes, consumís menos, ocupás menos espacio en el clóset y desechás menos cuando la dejás de usar.

 

2. Materia prima

Conocer la materia prima con la que están hechas las prendas es fundamental para conocer su impacto ambiental, pero no es tan fácil conseguir materiales que valgan la pena -al menos no todavía, menos aún en estas latitudes-. Aquí es importante tener varias cosas en cuenta, como por ejemplo la durabilidad del material (como el cuero frente al semicuero), la biodegradabilidad (como las fibras naturales frente a las fibras sintéticas), la toxicidad (como el algodón orgánico frente al algodón regular) y la reciclabilidad (¿qué se puede hacer con eso una vez que cumpla su función?). Es cierto que elegir los mejores materiales aumenta el precio de venta, pero aquí se trata de la mejor calidad, no la mayor cantidad.

 

3. Proceso de confección

El proceso de producción juega un papel muy importante para las marcas sustentables ya que es la clave para lograr un balance entre dignificar la mano de obra, reducir los costos de producción, disminuir los procesos de tratado de los materiales y ofrecer un producto de gran calidad. Todo un desafío. Para quien desconoce este proceso interno, lo más sencillo es ir siempre por la versión más artesanal de las cosas, preferir marcas que se preocupen por cuidar a los trabajadores, respetando las horas del proceso de producción y sin exponerlos a productos contaminantes.

 

4. Transporte

No hay nada más sostenible que elegir productos locales. No solo promovés la economía local, sino que al no necesitar de un gran traslado para llegar a las manos del consumidor, reducís la huella de carbono.

 

5. Punto de venta y packaging

El lugar donde se vende la prenda y el empaque en el que te lo entregan, aunque son pequeños detalles, suman y hay que tenerlos en cuenta, ya que ayudan a seguir fomentando la sostenibilidad. Por ejemplo, comprar en un lugar con buena onda, donde se respete a los empleados y a los clientes, contar con bolsas reciclables a las que les puedas dar más de un uso en lugar de usarla el ratito que te tomó llegar a casa para luego tirarla.

 

6. Uso de la prenda

Acá entra en juego la labor del consumidor, una vez que comprás la prenda es tu responsabilidad cuidarla de la mejor manera posible para extender su tiempo de uso y que pueda ser reciclada en un futuro. Hacerlo es muy sencillo: lavá las prendas solo cuando sea necesario, dale prioridad al secado al aire libre, disminuyendo el uso del secarropa. Son pequeñas acciones que hacen una diferencia importante en el ciclo de vida de la prenda.

 

7. Retomando el ciclo

Aunque amemos la prenda, en algún momento hay que decirle adiós y es acá cuando Galpón de Ropa entra en acción. Decir adiós no quiere decir que vamos a tirar todo, tenemos que tener una mirada crítica de nuestro clóset para reciclar lo reciclable, donar lo que se pueda donar, reinventar lo que pueda tener un nuevo uso, vender lo que quieras traer al Galpón y así tirar lo menos posible. Así se completa el ciclo sostenible.

 

¿Y qué estás haciendo vos por tener un clóset más sostenible?

Cualquier acción que tomes a favor de la sostenibilidad ayudará a la búsqueda de armonía con el planeta que habitamos: reducí, reciclá, reutilizá, generá ciclos de vida para que tus objetos no se vuelvan obsoletos.  ¡Dejanos tu comentario!

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